domingo, 2 de diciembre de 2007

Sobre Venezuela

Les recomiendo ver; para seguir la posición del gobierno,

http://www.minci.gob.ve/motores/62/11852

y para seguir a la oposición,

http://www.analitica.com/

Y en general, la página, que ya les recomendé antes,

http://www.gobernabilidadandina.org/

Finalmente, les recomiendo este domingo la lectura de dos textos, uno de Moisés Naím, publicado en El País:

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Adivine/personaje/elpepuint/20071202elpepiint_14/Tes

Y una muy buena crónica del chileno Fernando Mires, de junio de 2007. Tiene algunos meses, pero presenta una excelente visión panorámica de lo que está ocurriendo.


Recuerdos de Venezuela
Fernando Mires
Viernes, 15 de junio de 2007

-A Sary Levy-

1
Vuelvo a Caracas después de un año. Esta vez, aceptando una invitación que me extendió el Goethe Institut para impartir una conferencia acerca del tema “populismo”. Mis colegas alemanes me dijeron, antes de partir, que no había mejor lugar para hablar de populismo que Venezuela, según ellos, la Meka del populismo del siglo XXl. Les manifesté que yo no estoy tan seguro. La razón es parte de una tesis que llevaba en el maletín. Mi tesis dice que en el desarrollo de un movimiento populista hay diversas fases. La de origen de un movimiento, la personificación del movimiento en un líder carismático y la estatización del movimiento. Cuando el populismo alcanza esta última fase, el populismo deja de ser populismo. Mientras que en su fase movimientista el pueblo es el sujeto del movimiento, en su fase estatista, el pueblo se convierte en objeto del poder, casi siempre personificado en un mandatario omnipresente.

Efectivamente: En un mandatario omnipresente.

Miro por la ventanilla del taxi que me lleva a la ciudad, y observo que mi tesis comienza a materializarse. Los retratos de Chávez han aumentado por todas partes. Es imposible no ver el rostro de Chávez. Chávez abrazando a un pobre niño. Chávez rodeado de mujeres. Chávez con los obreros. Chávez con rostro enérgico. Chávez sonriendo. Chávez con uniforme. Chávez con ropa deportiva. Chávez con terno y corbata. “Por todas partes se ve a Chávez”, le digo al conductor del taxi”. Uf, me contesta. “Cuando me voy a acostar, temo que se encuentre debajo de mi cama”. Reímos.

2.
Sigo mirando a través de la ventanilla del taxi. Los cerros, los barrios pobres, pobrísimos. Y sobre todo, la suciedad. Basura pestilente acumulada a lo largo del camino, y después en las calles de la ciudad. “Hay mucha basura”, le dije al taxista. “Viene de arriba” me respondió “arrecho”. No opinaba de los cerros. Viene del poder, del Estado. Recordé una frase, creo que es de Lefevre: “El rostro del poder se refleja siempre en las calles de la ciudad”. Esa al menos parecía ser la tesis sociológica del taxista.

3.
¿Es tan difícil limpiar una ciudad? Con los recursos que maneja el gobierno sería sólo cosa de días. “Con una centésima parte de lo que regala este gobierno a Bolivia o a Nicaragua, podrían limpiarse todas las ciudades del país” –me aseguró el taxista. ¿Y por qué no lo hace? -pregunté. “A ellos no les interesa la limpieza”, me contestó: “Ellos dicen que están haciendo una revolución, y las revoluciones nunca han sido limpias”. Cerré los ojos y me acordé de aquellos años, cuando en Chile yo pensaba, que también estábamos haciendo una revolución. Probablemente las calles estaban entonces igual de sucias. Pero, nosotros, los “revolucionarios”, no nos dábamos cuenta. “No teníamos tiempo”. Porque vivir en revolución, es vivir en un permanente estado de excepción. El tiempo de toda revolución es mesiánico. Y como en todo mesianismo, el presente es una dimensión muy débil. El tiempo de toda revolución está en el futuro, no aquí, o acá. “Vivimos en un momento en que la sociedad nueva está naciendo, y la vieja no acaba de morir”, escuché decir después al Presidente Chávez, citando a Gramsci. Exacto, el pasado está muriendo, el futuro está naciendo y el presente no está en ninguna parte. La revolución oculta al presente. Lo esconde, ¿dónde?, “quizás el presente está debajo de la basura acumulada”, pensé.

Texto completo en:
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/9912998.asp

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